La importancia de la fuerza y la movilidad lingual para la articulación del habla

Cuando hablamos, intervienen muchos músculos, pero uno de los más importantes es la lengua. Aunque a veces no se le da la importancia que merece, la lengua es clave para pronunciar correctamente muchos sonidos. Por eso, en logopedia trabajamos aspectos como su fuerza y su movilidad, especialmente cuando aparecen dificultades en el habla.

¿Por qué la lengua es tan importante al hablar?

La lengua se mueve constantemente cuando hablamos. Se eleva, baja, se coloca detrás de los dientes, toca el paladar o se mueve rápidamente para producir distintos sonidos. Para que esto ocurra correctamente, la lengua necesita:

– Moverse con facilidad y precisión.
– Tener la fuerza suficiente para mantener ciertas posiciones.
– Coordinar bien sus movimientos con el aire y otros órganos de la boca.

Si alguna de estas habilidades no está bien desarrollada, pueden aparecer errores en la pronunciación.

La movilidad de la lengua

La movilidad lingual se refiere a la capacidad de la lengua para moverse en diferentes direcciones: arriba, abajo, a los lados o hacia atrás. Cuando la lengua no se mueve con soltura, algunos sonidos pueden resultar difíciles.

Por ejemplo:

– El sonido /l/ necesita que la punta de la lengua suba hasta detrás de los
dientes.
– Los sonidos /r/ requieren movimientos rápidos y precisos de la lengua.
– Sonidos como /t/, /d/ o /n/ también necesitan que la lengua se eleve y baje
correctamente.

Si la lengua no llega bien a estos puntos o se mueve con dificultad, el habla puede sonar poco clara.

La fuerza de la lengua

Además de moverse, la lengua necesita fuerza. Esta fuerza es la que permite que los sonidos se produzcan de forma clara y estable.

Cuando la lengua tiene poca fuerza, es posible notar que:

– Algunos sonidos suenan débiles o poco definidos.
– Cuesta mantener la lengua en la posición correcta.
– Aparecen distorsiones en sonidos como la /s/ o la /r/.

Una lengua fuerte ayuda a que la pronunciación sea más precisa y comprensible.

Fuerza y movilidad: van de la mano

La fuerza y la movilidad de la lengua están muy relacionadas. No basta con que la lengua se mueva mucho si no tiene fuerza, ni con que sea fuerte si no se mueve bien. Ambas habilidades trabajan juntas para que el habla sea eficaz.
Por eso, en logopedia se valoran siempre estos dos aspectos cuando hay dificultades de pronunciación.

La fuerza y la movilidad de la lengua son fundamentales para hablar con claridad.

Cuando se trabajan de manera adecuada, se facilita una mejor pronunciación y una comunicación más segura.

Si observáis que vuestro hijo o hija tiene dificultades para pronunciar algunos sonidos, consultar con un profesional de la logopedia es el primer paso para entender qué ocurre y cómo ayudarle.