
¿Cómo podemos ayudar a los niños a iniciarse en la lectoescritura?
Aprender a leer y escribir no empieza por memorizar letras, sino por construir una base sólida paso a paso. Podemos acompañar este proceso respetando su desarrollo y su ritmo.
Para ello hay que tener en cuenta una serie de aspectos fundamentales en esta habilidad.
El lenguaje oral consiste en hablar y comprender.
Antes de leer, los niños necesitan:
– Entender lo que escuchan
– Expresarse con palabras y frases.
– Ampliar su vocabulario
Hablar, conversar y contar cuentos es fundamental para favorecer este lenguaje oral.
Jugar con los sonidos del lenguaje.
La lectura empieza por el oído, por ello hay que trabajar:
– Las rimas
– Los juegos de sílabas
– Además de identificar sonidos iniciales y finales en las palabras
Aquí aprenden que las palabras están formadas por sonidos.
Conocer el principio alfabético.
Este es un gran paso, ya que:
– Deben comprender que los sonidos se representan con letras
– Tienen que saber que a cada sonido le corresponde uno o varios grafemas (letras)
Los niños deben entender para que sirve y se aprende el abecedario.
Diferenciar sonidos y letras:
- Deben de ser capaces de distinguir sonidos parecidos (p/b, t/d…)
- Deben de reconocer letras visualmente similares (b/d, p/q…)
Esto ayuda a prevenir confusiones en lectura y escritura.
Preparar la mano para escribir.
Antes de escribir letras, hay que trabajar:
- Juegos de motricidad fina
- Trazos, dibujos, recortado, plastilina
Una buena base motora facilita la escritura.
Empezar a leer y escribir con sentido.
Para ello se necesita:
– Unir sonidos para formar palabras
– Leer y escribir de forma funcional
– Dar significado a lo que leen y escriben
Hay que tener en cuenta que cada niño aprende a su ritmo y que forzar etapas pueden generar dificultades en la lectura y en la escritura. Aprender de forma lúdica, con juegos, hace que los niños aprendan mejor.
