TDAH

TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad)

TDAH son las siglas para el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Tiene su origen en las primeras etapas de la infancia aunque su diagnostico puede realizarse a lo largo de todo la vida.
Implica un patrón de déficit de atención, hiperactividad y/o impulsividad. No siendo necesario que se presenten todos al mismo tiempo para poder diagnosticarlo.

El diagnostico no se realiza nunca antes de los 6 años (aunque haya sospechas previas). Normalmente, suele detectarse al comienzo de la etapa de educación primaria. Y, en muchos casos, suele confundirse con rasgos típicos del desarrollo infantil, como una alta actividad motora o una falta de escucha activa.

En España, aproximadamente un 7% de la población infanto-juvenil padece este trastorno. Presentándose frecuentemente asociado a otros trastornos como el negativista-desafiante, trastornos del sueño, ansiedad o TEA, entre otros.

Diagnosticar TDAH

Seguramente estaréis al día de la controversia que existe alrededor de la existencia del TDAH. Hay opiniones de todo tipo: si existe, no existe, existe pero hay un sobrediagnóstico, es culpa de los padres,… Nosotras consideramos que existe cierto sobrediágnostico. Cuando un niñ@ es movido, se despista haciendo las tareas o no atiende en clase, saltan todas las alarmas. Lo primero a tener en cuenta es el grado de maduración del niñ@. Como bien sabemos, las estructuras cerebrales tardan cierto tiempo en desarrollarse por completo. No es sensato diagnosticar a un niñ@ de TDAH antes de los 6-7 años debido a la inmadurez de la que hablamos.

Como os decíamos, se podría establecer el diagnóstico de TDAH con el paso a Educación Primaria y en otras ocasiones podremos ver otro tipo de problemas madurativos diferentes que acaban yendo por otro camino.

Ante síntomas evidentes a partir de los 4-5 años lo conveniente es realizar un seguimiento de ese niñ@ y de la dinámica familiar/escolar. Eso me facilita mucho poder establecer un diagnóstico de TDAH hacia los 6/7 años en el caso de haberlo, sin demorarlo en exceso y poder ir avanzando en medidas de apoyo conductuales y psicoeducativas.
Recalcamos mucho ese “en el caso de haberlo” ya que, hay muchos otros factores en juego como la desmotivación o el reclamo de atención y se deben analizar con cautela para no caer en el sobrediágnostico que tanto nos preocupa.

De todas maneras, nosotras tendemos a optar por la no etiquetación de los niñ@s. Analizamos y estudiamos las debilidades y fortalezas de cada uno, diseñando una intervención adaptada y personaliza porque, al fin y al cabo, TDAH es solo la forma de llamar a una serie de dificultades diferentes que presentan algunos alumn@s.

A tener en cuenta con TDAH

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